Los bancos dominicanos han encontrado la manera de convertir la necesidad en negocio . Lo que para el usuario debería ser un derecho básico —transferir su propio dinero, mantener una cuenta activa, acceder a pagos digitales modernos— se ha convertido en una serie de costos encubiertos, tarifas regresivas y condiciones abusivas , amparadas en la normativa y toleradas por las autoridades financieras. Transferencias: la trampa de la doble vía La dualidad entre ACH (gratis pero lenta) y Pagos al Instante BCRD (LBTR) (rápida pero cara) funciona como un sistema de castigo al usuario . Quien no puede esperar un día hábil completo debe pagar una tarifa fija cercana a RD$100 más el 0.15% de impuesto sobre transferencias. En la práctica, el esquema subsidia a los grandes montos y castiga las microtransferencias : enviar RD$500 puede costar un 20% en comisiones, mientras que enviar RD$100,000 apenas un 0.11%. La urgencia del pobre se convierte en la renta del banco. Horarios restrictivos y...
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